Como los escribas continuarán, los pocos lectores que en el mundo había van a cambiar de oficio y se pondrán también de escribas. Cada vez más los países serán de escribas y de fábricas de papel y tinta, los escribas de día y las máquinas de noche para imprimir el trabajo de los escribas. Primero las bibliotecas desbordarán de las casas, entonces las municipalidades deciden (ya estamos en la cosa) sacrificar los terrenos de juegos infantiles para ampliar las bibliotecas. Después ceden los teatros, las maternidades, los mataderos, las cantinas, los hospitales. Los pobres aprovechan los libros como ladrillos, los pegan con cemento y hacen paredes de libros y viven en cabañas de libros. Entonces pasa que los libros rebasan las ciudades y entran en los campos, van aplastando los trigales y los campos de girasol, apenas si la dirección de vialidad consigue que las rutas queden despejadas entre dos altísimas paredes de libros. A veces una pared cede y hay espantosas catástrofes automovilísticas. Los escribas trabajan sin tregua porque la humanidad respeta las vocaciones, y los impresores llegan ya a orillas del mar. El presidente de la república habla por teléfono con los presidentes de las repúblicas, y propone inteligentemente precipitar al mar el sobrante de libros, lo cual se cumple al mismo tiempo en todas las costas del mundo.
La història sencera del "Fin del mundo del fin" de Julio Cortázar: http://www.literaberinto.com/cortazar/findemundodel_fin.htm
jueves, 6 de agosto de 2009
martes, 21 de julio de 2009
Quisiera saber
Del sol sólo sé que es de luz y fuego
del mar que al final se convierte en hielo
no puedo entender la guerra y las cruces.
Del pan sólo sé que lo amasa el trigo
y sé que en el bosque hay un ciervo herido,
quisiera saber cuándo no se sufre.
Yo sé que la luna no da la cara
y sé que el presente ayer fue mañana,
yo sé que que al final solo quedan huesos
y se que en los ojos vive el misterio,
quisiera saber cuándo no se sufre,
cuándo no se sufre.
De Dios sólo sé que ha llegado tarde
y sé que el papel si lo prendes arde
no puedo entender la ciudad sin luces.
Yo sé que la lluvia lo moja todo
y sé que no hay vida en un cuerpo solo,
quisiera saber cuándo no se sufre.
Yo sé que la luna no da la cara
y sé que el presente ayer fue mañana,
yo sé que que al final solo quedan huesos
y se que en los ojos vive el misterio,
quisiera saber cuándo no se sufre,
cuándo no se sufre.
Yo sé que el invierno es un árbol muerto
y sé que la vida es un algo incierto,
quisiera saber cuándo no se sufre,
cuándo no se sufre.
Letra de canción, Pedro Guerra.
del mar que al final se convierte en hielo
no puedo entender la guerra y las cruces.
Del pan sólo sé que lo amasa el trigo
y sé que en el bosque hay un ciervo herido,
quisiera saber cuándo no se sufre.
Yo sé que la luna no da la cara
y sé que el presente ayer fue mañana,
yo sé que que al final solo quedan huesos
y se que en los ojos vive el misterio,
quisiera saber cuándo no se sufre,
cuándo no se sufre.
De Dios sólo sé que ha llegado tarde
y sé que el papel si lo prendes arde
no puedo entender la ciudad sin luces.
Yo sé que la lluvia lo moja todo
y sé que no hay vida en un cuerpo solo,
quisiera saber cuándo no se sufre.
Yo sé que la luna no da la cara
y sé que el presente ayer fue mañana,
yo sé que que al final solo quedan huesos
y se que en los ojos vive el misterio,
quisiera saber cuándo no se sufre,
cuándo no se sufre.
Yo sé que el invierno es un árbol muerto
y sé que la vida es un algo incierto,
quisiera saber cuándo no se sufre,
cuándo no se sufre.
Letra de canción, Pedro Guerra.
viernes, 17 de julio de 2009
sábado, 4 de abril de 2009
lunes, 30 de marzo de 2009
"Perdona, Irum Saeed"
Carta de la semana

Un pretendiente despechado quiso borrar con ácido la cara de esta mujer paquistaní. Tras 25 intervenciones quirúrgicas, ha quedado así. Un rostro que grita sin despegar los labios.
"Proque era pobre no pude ir a la escuela, y porque no fui a la escuela no pude leer un libro... Porque no aprendí a leer no pude firmar papeles, y porque no tenía papeles no pude encontrar un trabajo... Porque no hallé un trabajo no pude dar de comer a mis hijos, y porque se morían de hambre no tuve más remedio que vender mi cuerpo... Y porque ellos ténian dinero, estudios, trabajo y papeles en regla pudieron, en esta ocasión no hizo falta mi firma, comprar mi cuerpo... Querida Irun Saeed ("Conquistas de la cultura", 8 de marzo de 2009), sólo una palabra: ¡Perdona! ¡Que vergüenza compartir con determinadas personas la condición de ser humano!"
José María Escudero. Correo electrónico (El País Semanal)

Un pretendiente despechado quiso borrar con ácido la cara de esta mujer paquistaní. Tras 25 intervenciones quirúrgicas, ha quedado así. Un rostro que grita sin despegar los labios.
"Proque era pobre no pude ir a la escuela, y porque no fui a la escuela no pude leer un libro... Porque no aprendí a leer no pude firmar papeles, y porque no tenía papeles no pude encontrar un trabajo... Porque no hallé un trabajo no pude dar de comer a mis hijos, y porque se morían de hambre no tuve más remedio que vender mi cuerpo... Y porque ellos ténian dinero, estudios, trabajo y papeles en regla pudieron, en esta ocasión no hizo falta mi firma, comprar mi cuerpo... Querida Irun Saeed ("Conquistas de la cultura", 8 de marzo de 2009), sólo una palabra: ¡Perdona! ¡Que vergüenza compartir con determinadas personas la condición de ser humano!"
José María Escudero. Correo electrónico (El País Semanal)
viernes, 20 de marzo de 2009
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